No encierro la frase que da título a esta entrada con signos de admiración que indiquen felicidad, sino más bien sorpresa, y honestamente, un poquito de miedo (el único ejemplo que se me viene a la mente es el de alguna puberta que exclame "¡me ha venido la regla!"), lo cual parece perfectamente normal.
Oficialmente el ser adulto ya lo tengo desde poco más de 8 años (!), acorde a las leyes del país al cumplir 18 años ,pero todo el hecho como tal de sentirme así no me había caído hasta empezar a trabajar y tener más responsabilidades y una carrera; antes bien me sentía como una adolescente tardía, en un intento de no sentirme tan vieja, pero ya creo estar en una edad donde puedo aceptar estar más con los grandes que con los chavos, lo cual no es gracioso aunque rea real.
Ahora bien, ¿cómo me he dado cuenta de mi condición de mujer profesionista trabajadora adulta hecha y derecha? De un modo muy curioso: con muebles para baño. Empezar a checar precios, y de ahí también acordarse de los electrodomésticos y otros enseres que sirvan para una casa, para ir ahorrando, hacer un presupuesto y no gastar las quincenas en elementos no tan últiles para un hogar. Osease, entrar a otros campos semánticos donde se agrupen en especial las palabras "planes", "pareja", "casa", y "futuro".
Hasta que me encuentro escribiendo un poquito sobre eso es que me hago más consciente de la situación, y es que, ahora al estar a menos de 3 meses de iniciar la especialidad, conlleva el hecho de mudarme, mas el plan no es hacerlo sola :), sino con aquel que he decidido sea mi compañero de vida. Sé que no será fácil eso de entrar de pleno a la independencia (en otras épocas que también viví fuera de casa sólo fue por espacio de un año y eran situaciones diferentes porque todavía no terminaba la carrera), y nos tomará un poco acoplarnos, empezando por un cambio radical de vivir a muchas centenas de kilómetros de distancia, a compartir un techo, seguido del ahorrar y amueblar y hacer planes en la conjugación de "nosotros" con miras a futuro, y de paso balanceando una especialidad y una maestría. Se lee interesante y emocionante, y aunque da un poco de nervios, ya cada vez falta menos :D
Let's embrace the point of no return...
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