diciembre 29, 2014

How are things on the West Coast?

Últimamente me he agarrado de escuchar por mucho tiempo a un sólo artista / grupo musical. La semana pasada fue con Devendra chiquitomiamor Banhart, y ahora ha sido Interpol, pequeño gran trauma re-descubierto. Pero ese no es el punto, necesitaba algo de introducción para volver a escribir. Sí, tengo las ideas flote y flote en mi cabeza, e incluso los medios (bendito trabajo medigodinezco donde la computadora no tiene Internet tan restringido y hay privacidad), pero simplemente me falta sentarme, desbloquearme y teclear. Y con mayor razón, ahora que se acaba el año (!). 
Debo confesar que mi última Navidad no fue lo que esperaba (en cama, recuperándome de una terrible faringitis, tosiendo mis pulmones, sin cena copiosa ni vestido coqueto, jugando videojuegos y conviviendo con mi hermana y sobrino favoritos), pero me gusto mucho; de hecho las otras dos previas fueron diferentes también por estar en el Internado y en el Servicio Social, conviviendo con amigos y amores de aquellas épocas. Ahora, ya prácticamente estoy al 100 en salud, y quiero aprovechar al máximo para iniciar con toda la actitud el 2015. Creo que no hay año en el que no he querido que se acabase, seguramente por la ansiedad y emoción de que el que viene sea mejor, aunque luego ya no sé si los disfruto totalmente. En años previos ha sido esa sensación por eventos significativos, como fin de mis diversas etapas del camino del médico, o por querer iniciar otras, o tener en mente proyectos, que al final (tristemente) no resultan ser lo esperado, y pues se cambian o se cancelan. Si quisiera esta vez que fuera diferente, y poder decir "ay no quiero que se acabe este año", o al menor no desearlo tanto. No sé si tenga todo en mi favor para lograrlo, pero sí quiero echarle todas las ganas, pues se supone que la manera en que terminar un año da pie a como inicias el siguiente (de mis frasese típicas, la he usado mucho en estas fechas), por lo que llegado el día me arreglaré, festejaré, pondré mi mejor cara, abrazaré mucho a mis seres queridos y tendré mis mejores deseos. ¿Propósitos? Tristemente cada año repito los mismos y no los cumplo ni constantemente ni remotamente, así que creo que optaré por enfocarme en cosas más reales, como un "aprender a planchar y mantener más ordenada mi casa" en vez de un "encontrar al amor de mi vida y tener el trabajo de mis sueños". O no (!). Más bien ahora tengo planes, tres principalmente, y otros, que bien son propósitos y me gustaría dar por hecho que los voy a hacer (algunos son prácticamente obligatorios para mi misma :D), pero si mis proyectos al menor hacer / cumplir uno de ellos en estos 365 días que tengo. ¿Cuáles son? Básicamente se resumen a realizar / entrar a una especialidad (en un par de semanas aplico para una convocatoria en Medicina Forense -¡qué nervios!-, y si no, vuelvo a aplicar para el ENARM en Septiembre, de nuevo con la dupla ganadora Psiquiatría/Pediatría), retomar mis clases de alemán y/o italiano (a no dejar que se atrofie el cerebro y no olvidar mis progresos durante la carrera), y...mudarme (es el más complicado por eso de cuestiones monetarias, ubicación adecuada y que se adapte a mis necesidades y los otros dos proyectos previos, pero es el que sería una de mis metas máximas). 
No es mucho, pero son cosas que realmente quiero hacer bien, no quiero regarla, y todo en gran medida depende de mi, para ver cuales son mis capacidades, y hasta donde puedo llegar, todo depende de mi. Y así dar pie a más proyectos, al menos para un periodo de un par de años (que se van a pasar rápido...). Hay más cosas, pero las mantendré un poco en secreto, poco a poco irán saliendo, igual para hacer todo bien y a su tiempo. Por lo pronto, que sean días amenos estos pocos que le faltan a este año, donde crecí un poco más como persona, aprendí mucho (sobre todo de mi misma), viajé, conocí, experimenté y terminé mi formación de médico; hubieron en general más días buenos que malos, y los malos fueron importantes, porque de ahí pude aprender y levantarme para darme cuenta de las cosas (osea que no fue tan mal año pero igual quiero que se acabe, jiji). Veamos que pasa / pasará en unos días más.
Today mi heart swings...

diciembre 22, 2014

The Start Of Something New.

Fue impulso, o fue resultado de dejar de lado tanta desidia respecto al otro blog, en donde sólo veía que se iban acumulando las entradas pendientes con todo lo que quería relatar sobre el resto de mi internado, mi año de Servicio Social (en donde otra vez me fui a la playa, esta vez a Nayarit), los libros que leía, y un enorme y necesario etcétera. Y dejé que siguiera así el pendiente, y lo dejé pasar, y hasta pensé en cerrar aquella página, pero al final me trae tantos recuerdos que mejor ponerla a un ladito, y, puesto que ya no se puede hacer mucho por ese blog, mejor tener otro. ¿Por qué, se preguntará usted, anónimo (o no) lector? Pues porque ya mucho ha cambiado, y tomaría mucho tiempo, esfuerzo y tecleo desesperado el poder reparar tantas cosas, explicar todo lo mucho o poco, bueno o malo que he cambiado. Y al fin di el salto (otro más, tal vez a su tiempo lo explique, pero por ahora veo que cada vez se me facilita más) y en menos de cinco minutos elegí el nombre (referencia básica y obvia de uno de mis libros favoritos) y aproveché el tedio del trabajo. Lo complicado a partir de ahora será ver que tanto mantengo este espacio, o tal vez no.
Sí, en el fondo sigo siendo una soñadora empedernida, pero ahora con una dosis extra de realismo, y fe en mi misma. De momento, estoy en una etapa curiosa de dispersamiento, donde ya he logrado una buena parte de mis proyectos (¡ya terminé la carrera! Ahora nada más falta el largo proceso de titulación y otorgamiento de cédula -más largo aún por el paro recién levantado del IPN-) pero estoy en vías de iniciar otros, y si bien no siento nada completamente seguro, me siento feliz, y en mucha paz conmigo misma. Estoy segura de todas las decisiones que he tomado últimamente, y por ahora espero a que termine el año, pues tengo un amuleto de mi lado (!).
Volviendo a las andadas..