Principalmente lo leí por el hecho de ser un clásico, y un poco por aburrimiento, y debo decir que me tardé mucho más de lo normal por lo pesado que resulta ser su lectura, lo lento de la trama, y el qué sólo leía un poco de camino al hospital por las mañanas (cuando me acordaba, más o menos constantemente), además de que los nombres suelen ser complejos y enredar a la hora de darle seguimiento. Sin embargo, es un muy buen argumento, y el desenlace es muy bonito, a pesar de que significa la cárcel para Rodión y pasar 8 años de desgracias, más lo importante es que Sonetchka se mantiene a su lado a pesar de todo, y sus seres queridos no lo dejan, y siguen al pie del cañón en espera del término de su condena.
La razón es esclava de la pasión.