Una historia más o menos corta (la verdad me tardé en leerla) y muy bonita, aunque a ratos me caía mal Sofía por caprichuda y voluble, transformándose completamente con la llegada de Flavia. Un final muy inesperado pero bonito, justo lo que tenía que ser para ella y lo que se merecía, ojalá tenga un desenlace feliz para ella y para Esteban, cosa que Gioconda Belli no nos hará saber (de momento).
Un realismo mágico muy agradable en el Diría.