diciembre 20, 2021

EL Visitante.

 Un libro más de Stephen King, un poco lento al inicio pero con una trama desconcertante y que te hace pensar en miles de posibilidades, y que, cuando una ya cree tener cierta noción sobre que seguirá, ¡plaf! Un giro muy brusco en la historia hace que todo inicie prácticamente de cero y surjan nuevas sospechas y se genere un final totalmente inesperado con Holly y Ralph, totalmente digno del amor del terror King.

Para mi buena suerte, hay una serie de televisión basada en la novela, habrá que verla y comparar.

Una Educación.

 Otro libro que no recuerdo porque no había registrado en éste blog, aish. Es prácticamente una autobiografía narrada como novela, por Tara Westover, y por lo mismo no se me hizo nada pesada, y me atrapó por completo, sobre todo por la manera de ser tan excéntrica de su familia (aunque en ese lugares es de lo más común tener ideas más religiosas que científicas y generar incluso cierto aislamiento del resto de Estados Unidos), pudiendo salir adelante a pesar de ellos y tras romper muchos paradigmas hasta para sí misma. 

Salió del infierno mormón y llegó a un lugar mejor, y todo gracias a su fuerza de voluntad. 

Sinuhé, el Egipcio

 No sé porque se me había pasado este libro, ya leído y releído muchas veces, la última hace menos de un año, tras mucho rato sin volver a saber sobre el médico egipcio, el cuál me entretuvo mucho durante la adolescencia. Lo volví a leer a causa de un bloqueo de lectura (osea, no tenía nada a la mano interesante que leer), y me dio gusto disfrutar de nuevo toda la trama, y recordar personajes que ya tenía olvidados (como Minea), para refrescar mis recuerdos (como reencontrarse con un viejo y querido amigo), tal cual me pasó con "El Viajero". 

Pero ya no pudo volver a probar las aguas del Río Nilo, y por ende Sinuhé ya no apagó su sed.

La Gran Travesía.

 Una lectura sorpresa, regalo de mi persona favorita, quién me sorprendió por completo. Fue a una feria de libros y yo no pude acompañarlo, así que me trajo algo después de que le dijera "elige algo para mi, sorpréndeme". Y sí que lo fue, aunque de inicio no me sorprendió mucho que fuera una autora japonesa (sobre todo por ser Murakami mi autor favorito), la trama fue totalmente inesperada, pero muy bonita. Probablemente de todos los libros de autores japoneses que he leído, este ha sido el más fácil de digerir, casi como imaginarse un bonito dorama o una serie de anime (la cual sí existe, y espero encontrarla pronto para verla) basada en el mundo de la lexicografía, con una bonita reflexión sobre el mundo de las palabras, y como, a pesar de que uno las usa diario tanto al escribir como hablar, muchas veces no reflexiona en cómo se llega a moldear su significado, y todo el esfuerzo que resulta de armar un diccionario, completamente diferente a la elaboración de otro libro. 

Mientras, ojala Majime siga teniendo una travesía tranquila por todo el mar de las palabras, y llegue seguro a su destino. 

Maid: Hard work, low pay and a mother will's to survive.

 La serie en su momento fue muy famosa en Netflix, y la verdad la ví primero, así que quise saber más sobre el libro en que se basó e incluso el porque Obama lo eligió entre sus recomendaciones hace un par de años. Sólo lo pude conseguir en su idioma original, lo que hacía que fuera un poco más lenta en su lectura, además de que tenía que digerirlo un poco más lento por toda la crudeza y realidad que maneja, que te deja pensando en lo difícil que es ser pobre en cualquier lado, incluso en Estados Unidos, en dónde, con todo y sus miles de programas de Ayuda Social y apoyo a los menos afortunados, no logra que muchos puedan salir adelante o tengan un verdadero progreso por toda la burocracia y discriminación que surgen. Es un libro bonito por el final, pero no deja de ser triste y desgarrador.

Aún así, llegaron a Missoula, con M de Mia.