Novela rápida y corta, una historia de amor más bonta que triste, con muchas incógnitas entre el francés y la chiquilla de mirada muda, que sólo podían expresar su sentimientos en el silencio, y sin embargo eran de lo más profundo y hermosos. El final es inesperado, con la intervención de la esposa de Hervé, pero sólo viene a aumentar el gran amor que le tenía a pesar de que no fuera correspondido con la misma intensidad.
Vuelve, o moriré.
febrero 28, 2018
febrero 17, 2018
Ensayo Sobre la Ceguera
Sé que este libro de Saramago es muy famoso, y por lo mismo le había estado huyendo desde tiempos de preparatoria, principalmente por todas las opiniones divididas que genera este escritor (sobre todo eso de que su manera de escribir a veces no resulta tan fácil de seguir), pero, dado que con otro libro suyo no me desagrado su estilo, casi un año después retomé esta otra obra suya. No me atrapó tanto como lo hizo en su momento "Las Intermitencias de la Muerte", y por lo mismo me tardé en seguirlo leyendo, pues el inicio fue muy lento y tedioso, sin mucho que esperar hasta poco antes del incendio en el manicomio; en cuánto empieza a actuar realmente la esposa del médico y toma liderazgo las cosas van cambiando totalmente, aunque me decepcionó y me deprimió el saber como estaba el resto de la ciudad y que ya no había una esperanza como tal para la gente con su ceguera blanca, la cual los había reducido y quitado gran parte de su humanidad, a pesar de que aflorara otros sentimientos tan profundos como lo que surge entre el anciano de la venda negra y la chica de las gafas obscuras (aunque éste se disuelve al recuperar ambos la vista). El final es bonito dentro de su tristeza, sin duda menos desalmado que el seguir por siempre en penumbras blancas. Supongo entré en conflicto al estar leyendo porque no me gustaba la trama que todo estaba tomando, pero eso no le quita que sea un buen libro.
La súbita ceguera blanca...
La súbita ceguera blanca...
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