Debo confesar que mi última Navidad no fue lo que esperaba (en cama, recuperándome de una terrible faringitis, tosiendo mis pulmones, sin cena copiosa ni vestido coqueto, jugando videojuegos y conviviendo con mi hermana y sobrino favoritos), pero me gusto mucho; de hecho las otras dos previas fueron diferentes también por estar en el Internado y en el Servicio Social, conviviendo con amigos y amores de aquellas épocas. Ahora, ya prácticamente estoy al 100 en salud, y quiero aprovechar al máximo para iniciar con toda la actitud el 2015. Creo que no hay año en el que no he querido que se acabase, seguramente por la ansiedad y emoción de que el que viene sea mejor, aunque luego ya no sé si los disfruto totalmente. En años previos ha sido esa sensación por eventos significativos, como fin de mis diversas etapas del camino del médico, o por querer iniciar otras, o tener en mente proyectos, que al final (tristemente) no resultan ser lo esperado, y pues se cambian o se cancelan. Si quisiera esta vez que fuera diferente, y poder decir "ay no quiero que se acabe este año", o al menor no desearlo tanto. No sé si tenga todo en mi favor para lograrlo, pero sí quiero echarle todas las ganas, pues se supone que la manera en que terminar un año da pie a como inicias el siguiente (de mis frasese típicas, la he usado mucho en estas fechas), por lo que llegado el día me arreglaré, festejaré, pondré mi mejor cara, abrazaré mucho a mis seres queridos y tendré mis mejores deseos. ¿Propósitos? Tristemente cada año repito los mismos y no los cumplo ni constantemente ni remotamente, así que creo que optaré por enfocarme en cosas más reales, como un "aprender a planchar y mantener más ordenada mi casa" en vez de un "encontrar al amor de mi vida y tener el trabajo de mis sueños". O no (!). Más bien ahora tengo planes, tres principalmente, y otros, que bien son propósitos y me gustaría dar por hecho que los voy a hacer (algunos son prácticamente obligatorios para mi misma :D), pero si mis proyectos al menor hacer / cumplir uno de ellos en estos 365 días que tengo. ¿Cuáles son? Básicamente se resumen a realizar / entrar a una especialidad (en un par de semanas aplico para una convocatoria en Medicina Forense -¡qué nervios!-, y si no, vuelvo a aplicar para el ENARM en Septiembre, de nuevo con la dupla ganadora Psiquiatría/Pediatría), retomar mis clases de alemán y/o italiano (a no dejar que se atrofie el cerebro y no olvidar mis progresos durante la carrera), y...mudarme (es el más complicado por eso de cuestiones monetarias, ubicación adecuada y que se adapte a mis necesidades y los otros dos proyectos previos, pero es el que sería una de mis metas máximas).
No es mucho, pero son cosas que realmente quiero hacer bien, no quiero regarla, y todo en gran medida depende de mi, para ver cuales son mis capacidades, y hasta donde puedo llegar, todo depende de mi. Y así dar pie a más proyectos, al menos para un periodo de un par de años (que se van a pasar rápido...). Hay más cosas, pero las mantendré un poco en secreto, poco a poco irán saliendo, igual para hacer todo bien y a su tiempo. Por lo pronto, que sean días amenos estos pocos que le faltan a este año, donde crecí un poco más como persona, aprendí mucho (sobre todo de mi misma), viajé, conocí, experimenté y terminé mi formación de médico; hubieron en general más días buenos que malos, y los malos fueron importantes, porque de ahí pude aprender y levantarme para darme cuenta de las cosas (osea que no fue tan mal año pero igual quiero que se acabe, jiji). Veamos que pasa / pasará en unos días más.
Today mi heart swings...