Este libro yo lo había conocido gracias a mi abuelita materna, que lo tenía en su librero; recuerdo me llamó la atención por la ilustración de unas canastas y lo corto que era. Tiene varios relatos, algunos más tristes y otros más ingeniosos, pero fáciles de leer y con los que uno se puede encariñar fácilmente. Fue un buen modo de regresar a la niñez (aunque me tarde muchísimo en terminar de leer, pero me ganó la pereza y deberes pendientes de la residencia).
-B. Traven / Hal Croves / Traven Torsvan.