Hermoso libro, muy entendible y fácil de leer, no era tan fácil y quisiera solamente que no hubiera sido tan corto. Curiosamente, es el segundo libro de los ganadores del premio Alfaguara que leo, y ya puedo notar el por qué de semejante título. Me encanto toda la narrativa de Claudia, a pesar de que me frustrará su papá, me diera tristeza su tía y mucho coraje su mamá, aunque luego se lo perdonaba poquito por la inocencia con que ella veía muchas cosas, pero a la vez emergía su drástica realidad a lo largo de los diversos puntos de quiebre vistos en su corta vida a causa de la tocaya.
Al final, Paulina fue la que pudo escapar al irse al abismo, quién sabe si haya sentido esa cosa rica en la barriga también.