septiembre 25, 2015

Tenemos que hablar de Kevin.

Hasta esta semana me enteré que existía un libro de la película, que lleva el mismo nombre, y que vi primero ya hace un par de años, creo que por tenerla por alguna azarosa coincidencia en mi casa, impactándome por el tema, el hecho de que un hijo pudiera querer tan poco (o nada) a su madre, y la tremenda actuación de Ezra Miller. Justo esta misma semana la volví a ver, en fragmentos, y al buscar en Internet descubrí la novela de Lionel Shriver, dándome cuenta de mi fanatismo por libros que se relacionen con asuntos psicológicos / psiquiátricos (en este caso, la mente de un psicópata adolescente). Mucho mejor que la cinta, que de por si ya es cruda y tremendamente realista, además de que me sentí identificada en muchas partes con Eva por su manera de ser, principalmente en la búsqueda de la Gran Pregunta y sus dudas (anteriormente para mi ya la creía respondida, pero desde hace un año por varias circunstancias me he dado cuenta de que la respuesta es totalmente diferente ahora) respecto a tener o no un hijo, y las consecuencias de aquello con KK. Y aún así, a pesar de todo, al final si llego a haber un lazo, a pesar de que nunca habrá respuesta a ese "¿por qué?".
-Maleficiencia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario