Justo lo terminé esta mañana, el segundo de Milan Kundera que ha pasado por mis ojos. El primero fue su obra más clásica, La Insoportable Levedad del Ser, recomendación de O, mismo que me costó un poco de trabajo leer por todos los temas que abarca y el hecho de que no se parecía en nada a otras lecturas previas, pero me terminó gustando, sobre todo por esa dualidad de desarrollar una historia y luego, en cierta manera, explicarla o sacar frases muy buenas que lo ponen a uno a reflexionar. Esta vez Kundera fue un poco más digerible, con relatos que a veces son únicos y a veces parecen entrelazarse en la misma región espacio-tiempo, poniendo en ridículo al amor. Sin embargo, no importa la época, todas las acciones, los sentimientos y la lógica de cada uno de los personajes le puede pasar a cualquiera, movido por móviles tan universales como el deseo, el amor, el cariño, el sexo, la fidelidad, la carnalidad...tantas cosas que no dejan de serle inherentes al ser humano, que a su vez también no deja (ni dejará) de ser ridículo. Realmente es increíble todo lo que puede provocar ese concepto de 4 letras, y como nos mueve a todos en distintos niveles. Creo que más de uno se sentirá identificado con algún personaje (aunque sea por un brevísimo instante), así como más de uno concordará en el título del libro, como yo.
P.D. ¡Terminé de leer otro manga! También de Asano Inio, esta vez "Solanin", que me dejó un poco más triste que "Girl By The Sea", pero una tristeza bonita (?), esperanzadora, pues a pesar de que uno de los protagonistas se muere, su otra mitad termina su sueño y completa su misión, aunque sea por lo menos en lo que dura una canción, no importa si lo demás se queda incierto.
Puede que te quiera. Puede que te quiera mucho...
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