Relato corto, pero bonito, aunque al final Kyoichi Katayama me pareció el autor japonés (hasta ahora) más rosa que he leído, en especial por la historia de amor entre Aki y Sakutaro, que la sentí como un cliché más entre ya la muy común historia de amor adolescente donde uno de ellos tiene un final trágico. Igual, con frases bonitas y momentos importantes, aunque se me hace un poco raro en escritores de ese lado, o quizás porque mi autor favorito (Murakami) no tiene ese tipo de personajes. Como sea, para pasar el rato no estuvo mal, aunque igual pudo haber sido mejor.
Ojalá que el sueño fuese una realidad, y la realidad fuese un sueño.
Me da mucha curiosidad saber cuál es la lectura que más te ha impresionado en lo que va del año
ResponderEliminar