Un libro tremendamente corto por su formato, en menos de una hora me lo lei, pero eso no es al relevancia, sino que, a pesar de su sencillez y de no tener un tema tan profundo (las conversaciones triviales de una madre e hijo), al final me hizo llorar como magdalena por el desenlace, probablemente porque me proyecte un poco con la situacion, cosa que no esperaba, aunque la verdad es que con eso de la muerte, llorar y extrañar a la gente pasa en los momentos menos inesperados.
"¡Buen fin de semana cariño!"
No hay comentarios:
Publicar un comentario