Desde que empecé a interesarme en las ciencias de la salud (más concretamente en la Medicina), mi padre no dejaba de recomendarme este libro, aunque realmente no le hice caso por un buen rato, pues me lo imaginaba diferente, más fantasioso e infantil (por alguna extraña razón lo relacionaba con algún tipo de novela fantástica en donde los protagonistas se vuelven de tamaño microscópico entran al cuerpo humano y realizan alguna misión médica). Hasta hace poco por coincidencia me lo encontré en uno de mis más recientes trabajos, haciendo guardias nocturnas en un CEDIS, y, a sobra de tiempo y a falta de consulta, empecé a leerlo. Fue totalmente diferente a lo que esperaba, con más tintes científicos e históricos que fantásticos, y terminó gustándome un poquito más de lo que pensé, sobre todo al tener un novio en una maestría en ciencias médicas, lo que hacía que me acordara seguido de él a lo largo de la obra; además, al nunca llevar alguna materia rara de rellano como Historia de la Medicina, me resultó más interesante de lo que pensé, al menos para rellenar huecos culturales.
¡Eureka!
No hay comentarios:
Publicar un comentario